¿Qué propiedades cosméticas tiene el aceite de jojoba?

“La jojoba es una planta muy longeva, cuyo promedio de vida excede de los 100 años y puede alcanzar, bajo condiciones favorables, hasta 5 metros de altura. Su fruto contiene una semilla de 2 a 4 centímetros de largo que se almacena durante años sin perder sus propiedades”.

El aceite de jojoba, caracterizado por su color “Oro brillante” y su aroma suave, es un producto cosmético que se obtiene de las semillas de la planta de jojoba, también conocida como Simmondsia chinensis, originaria del sur de Estados Unidos y del desierto de Sonora, en el norte de México.

Durante cientos de años, fue reconocido y utilizado por los Aztecas, antes del descubrimiento de América, por sus propiedades “mágicas”. Entre los usos más característicos de la época destaca como restaurador y acondicionador del cabello, como complemento para la alimentación, por sus beneficios medicinales e incluso como protector frente a las radiaciones solares del desierto.

En la actualidad, las propiedades reales de esta “cera líquida” superan con creces las leyendas que difundieron los Aztecas sobre él. Su gran popularidad se ha extendido entre la industria cosmética, por ello cada vez se introduce en más formulaciones, sobre todo en las coreanas.

Este aceite, posee una vida útil elevada y se puede almacenar por largos períodos de tiempo al ser un líquido bastante estable.

¿Cómo se obtiene?

El aceite de jojoba se obtiene mediante prensado en frío de sus semillas, con una composición total del 96% en ceramidas. Esto, lo convierte en un aceite con una estabilidad extraordinaria frente al calor y la oxidación. De ahí que no se altere con el paso del tiempo y se mantengan todas sus propiedades intactas.

Por este motivo, no se pone rancio y, esto, lo convierte en el ideal sustitutivo de los aceites vegetales más tradicionales para la industria alimentaria, cosmética y aromática.

La estructura molecular de este aceite es limpia y prácticamente libre de impurezas y, a diferencia de otros aceites, no presenta un tacto untuoso o graso, ayudando a dejar la piel suave, tersa e hidratada tras su uso regular.

Beneficios del aceite de jojoba

El aceite de jojoba posee un alto contenido en ceramidas y vitamina E, lo que lo convierte en el aliado perfecto para frenar el envejecimiento cutáneo. Su poder antioxidante, previene y atenúa los daños provocados por los radicales libres, haciéndolo indispensable para las pieles maduras, porque además de hidratar y nutrir en profundidad es muy eficaz para retrasar la aparición de arrugas y líneas de expresión.

Si tienes la piel grasa y no sabes si debes utilizar este tipo de aceite en tu piel…¡No lo dudes! A pesar de la creencia de que los aceites esenciales no son aptos para pieles grasas, o con problemas de acné, el aceite de jojoba desmonta completamente este mito.

Al ser un aceite no comedogénico, no obstruye los poros ni propicia la aparición de espinillas. Además, es un gran regulador sebáceo, por lo que a la vez que hidrata en profundidad la piel, evita y reduce el exceso de grasa.

Si tu principal problema es el acné y los puntos negros, su acción antiséptica y astringente lo convertirán en tu gran aliado. Porque además de reducir su aparición, disminuye el riesgo de manchas, cicatrices y otras imperfecciones derivadas de este trastorno.

Por último, el gran descubrimiento de este aceite es su poder humectante, hidratando y nutriendo la piel en profundidad. Sus principios activos actúan creando una barrera protectora contra los desequilibrios en el pH de la piel, así se evita la pérdida de humedad. Por este motivo, es altamente recomendado para las zonas más resecas del cuerpo como los codos, talones y rodillas.

¿También es bueno para el pelo?

¡Por supuesto! Uno de los principales aliados de un pelo brillante y sedoso es el aceite de jojoba. Es muy habitual en champús, acondicionadores, mascarillas o el propio extracto puro para aplicarlo directamente sobre el cabello.

No obstante, este tipo de aceite es especialmente recomendado para el pelo dañado, seco o sin brillo, ya que le proporciona un extra de hidratación de manera natural evitando el uso de ingredientes llenos de tóxicos que forman parte de muchas fórmulas de champús convencionales.

Al igual que ocurre con las pieles grasas, el aceite de jojoba también es muy eficaz para tratar el exceso de sebo en el cuero cabelludo. Al regular el pH natural, este aceite lo limpia en profundidad. Por este motivo, es ideal para remover los restos de sebo que obstruyen los folículos pilosos. Gracias a sus ácidos grasos esenciales, le proporciona un extra de nutrientes al pelo, aumentando su fuerza y aportando brillo natural.

Por último, si sufres de caspa o dermatitis seborreica… ¡es tu aceite! Al tener propiedades antibacterianas y antimicóticas, es altamente recomendado para tratar infecciones de la piel. Además, evita la caída excesiva del cabello y la aparición de zonas despobladas.

En Jabones Beltrán somos conscientes de sus propiedades. Por ello, junto con el aceite de coco, el aceite de jojoba forma parte de la formulación de nuestro Champú Essabó y del exclusivo jabón Essabó Amazonas.

El aceite de jojoba, junto con el aceite de argán, la miel, la leche y el aloe vera, forma parte de los acondicionadores naturales de nuestro champú sólido. Y, la manteca de cacao, junto con el aceite de jojoba del jabón Amazonas, es ideal para nutrir, hidratar y prevenir los signos de la edad de las pieles maduras.

Si todavía no los conoces, no te los pierdas en nuestra “sección de productos”.

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